Nos reunimos en el primer plenario “Continuando el Legado de Mimi”, un espacio para abrazarnos, compartir el dolor y, sobre todo, reafirmar el compromiso de seguir construyendo la comunidad que ella soñó.
A través de una mística compartida recordamos que el amor no termina, solo cambia de forma. Reflexionamos sobre el inmenso legado que Mimi nos dejó y sobre la responsabilidad de sostener, entre todos, los valores que guiaron su vida: el amor al pueblo, la solidaridad, la organización y la vocación de servicio.
También escribimos nuestros compromisos en un cuaderno, porque, como ella siempre nos enseñaba:
“Lo que se escribe, se manifiesta.”
Y porque otra de sus enseñanzas hoy nos marca el camino:
“Se termina una actividad… y al otro día se continúa.”
Ese es el compromiso que asumimos hoy: continuar, reivindicar su labor y seguir transformando la realidad con el mismo amor, la misma entrega y la misma convicción que ella nos enseñó.
Gracias a cada compañero y compañera por ser parte de este nuevo comienzo. El legado de Mimi vive en una comunidad organizada que decidió seguir caminando unida.



