Hoy dimos un paso más en el camino que Mimi nos enseñó a recorrer.
Referentes, responsables de los distintos dispositivos, compañeras, compañeros y militantes nos reunimos para reafirmar nuestro compromiso de continuar fortaleciendo nuestro espacio político Militantes del Pueblo y cada uno de los espacios comunitarios que, con tanto amor, ella ayudó a construir.
Sabemos que el desafío es grande, pero también sabemos que no estamos solos. Somos muchas manos, muchos corazones y una misma convicción: seguir trabajando por nuestra comunidad con amor, organización, solidaridad y compromiso.
El mejor homenaje que podemos hacerle a Mimi es cuidar, fortalecer y hacer crecer cada uno de estos espacios, para que su legado siga transformando vidas.
Como ella siempre nos enseñó:
“Se termina una actividad… y al otro día se continúa.”
Y nosotros elegimos continuar





